La historia de la trigonometría comienza con
los babilonios y los egipcios. Estos últimos establecieron la medida de los
ángulos en grados, minutos y segundos. Sin embargo, en los tiempos de la Grecia
clásica, en el siglo II a. C. el astrónomo Hiparco de Nicea construyó una tabla
de cuerdas para resolver triángulos. Comenzó con un ángulo de 71° y yendo hasta
180° con incrementos de 71°, la tabla daba la longitud de la cuerda delimitada
por los lados del ángulo central dado que corta a una circunferencia de radio
r. No se sabe el valor que Hiparco utilizó para r.
Tres siglos después, el astrónomo Claudio
Ptolomeo utilizó r = 60, pues los griegos adoptaron el sistema numérico base 60
de los babilonios.
Durante muchos siglos, la trigonometría de
Ptolomeo fue la introducción básica para los astrónomos. Su libro de
Astronomía, el Almagesto, también tenía una tabla de cuerdas junto con la
explicación de su método para compilarla, y a lo largo del libro mostraba
ejemplos de cómo utilizar dicha tabla para calcular los elementos desconocidos
de un triángulo a partir de los conocidos. El teorema de Menelao utilizado para
resolver triángulos esféricos fue autoría de Ptolomeo.
Al mismo tiempo, los astrónomos de la India
habían desarrollado también un sistema trigonométrico basado en la función seno
en vez de cuerdas como los griegos. Esta función seno, era la longitud del lado
opuesto a un ángulo en un triángulo rectángulo de hipotenusa dada. Los
matemáticos hindúes utilizaron diversos valores para ésta en sus tablas.
A finales del siglo VIII los astrónomos árabes
trabajaron con la función seno y a finales del siglo X ya habían completado la
función seno y las otras cinco funciones. También descubrieron y demostraron
teoremas fundamentales de la trigonometría, tanto para triángulos planos como
esféricos. Los matemáticos sugirieron el uso del valor r = 1 en vez de r = 60,
y esto dio lugar a los valores modernos de las funciones trigonométricas
El Occidente latino se familiarizó con la
trigonometría árabe a través de traducciones de libros de astronomía arábigos,
que comenzaron a aparecer en el siglo XII. El primer trabajo importante en esta
materia en Europa fue escrito por el matemático y astrónomo alemán Johann
Müller Königsberg, llamado Regiomontano.
A principios del siglo XVII, el matemático
escocés John Napier descubrió los logaritmos y, gracias a esto, los cálculos
trigonométricos recibieron un gran empuje.
A mediados del siglo XVII, los científicos
Isaac Newton y Gottfried Wilhelm Leibniz desarrollaron el cálculo diferencial e
integral. Uno de los fundamentos del trabajo de Newton fue la representación de
muchas funciones matemáticas utilizando series infinitas de potencias de la
variable x. Newton encontró la serie para sen x y series similares para cos x y
tag x. Con la invención del Cálculo, las funciones trigonométricas fueron
incorporadas al Análisis, donde todavía hoy desempeñan un importante papel
tanto en las matemáticas puras como en las aplicadas.
Por último, en el siglo XVIII, el matemático
suizo Leonhard Euler demostró que las propiedades de la trigonometría eran
producto de la aritmética de los números complejos y, además, definió las
funciones trigonométricas utilizando expresiones con exponenciales de números
complejos.
Una identidad trigonométrica es una ecuación trigonométrica
que es siempre verdad. Las identidades trigonométricas se utilizan para
solucionar los problemas que implican funciones trigonométricas. Son
particularmente útiles para el cálculo.
las identidades trigonometrica son:
ECUACIONES TRIGONOMÉTRICAS
Las ecuaciones trigonométricas, son identidades
que satisfacen ángulos específicos, cuya solución se expresa en medidas de
ángulos, puede ser en grados o radianes.
Para que la ecuación sea más fácil de
desarrollar, es pertinente reducir toda la expresión a una sola función,
generalmente seno o coseno, de tal manera que se pueda obtener el ángulo o los ángulos
solución. Es importante aclarar que si
no se dice otra cosa, la solución para nuestro caso se dará solo para la circunferencia unidad: 0 ≤ x ≤
2π. Algunos autores acostumbrar a dar al
solución general, recordemos que las funciones trigonométricas son periódicas,
ya que se repiten cada p intervalo.
Teorema de
seno:
Para un
triángulo con lados a, b, c y ángulos
opuestos A, B, C. respectivamente, se cumple:
Teorema de
coseno:
Existen
situaciones donde el teorema de seno no se puede aplicar de manera directa, en
casos como tener dos lados y el ángulo
entre ellos o tener los tres lados.
Para estos casos y otros, la solución es el teorema del coseno.
Para un
triángulo con lados a, b, c y ángulos
opuestos A, B, C. respectivamente, se cumple:
No hay comentarios:
Publicar un comentario